El Montón de Trigo: la montaña y su leyenda

Para muchos senderistas, El Montón de Trigo es su montaña favorita de la Sierra del Guadarrama. En este artículo veremos este monte desde diferentes perspectivas.


El Montón de Trigo
El Montón de Trigo.

Hay muchas rutas que suelo repetir por La Sierra del Guadarrama. Paradójicamente, alcanzar la cima del Montón de Trigo no suele ser una de ellas, pues lo que realmente me gusta es poder observar la montaña desde el Alto de la Fuenfría o mejor aún, desde el Cerro Minguete, donde se obtiene una magnífica vista de su cara sur. Precisamente el Cerro Minguete "abre" el cordal que queda hilado a la Mujer Muerta, por el cual pasa el Montón de Trigo y cuya cabeza, la Pinareja, es la siguiente cima destacada después del Montón de Trigo.

Otra imagen del Montón de Trigo desde Cerro Minguete
Con 2161 metros de altitud y ubicado en la provincia de Segovia, el Montón de Trigo es sin duda una de las cotas más reconocidas por los "serranos".

La Leyenda.

Se cuenta que hace muchos años vivía por el valle un rico y arisco campesino que poseía varias hectáreas de tierra. A su cargo tenía varios jornaleros que trabajan duro desde el amanecer para recolectar trigo que iban amontonando cada día. Los trabajadores cobraban una paga mísera y aunque le habían pedido varias veces al campesino que les diera un poco de trigo para sus familias, éste siempre se había negado de malas maneras.

Un día, dos caminantes que estaban cruzando la sierra desde Segovia, pasaron junto al campesino que estaba mirando con orgullo su gran monte formado por el trigo de sus cosechas. Uno de los viajeros, que tenía aspecto de enfermo y desnutrido, se acercó al campesino:
-Por favor buen hombre, ¿puede darme un poco de su trigo para intercambiarlo en el pueblo por un ungüento que cure mi dolor? -El campesino ignoró al caminante enfermo que cayó al suelo desconsolado. El segundo viajero comenzó a hablar.
-Por favor, mi compañero está muy enfermo, necesita un poco de comida para continuar el camino y un poco de trigo para pagar al curandero de la aldea a la que nos dirigimos.
-Largaos de aquí, todo lo que veis en estas tierras es mio y solo mio -dijo el campesino.
-Pero usted tiene una montaña llena de trigo, solo le pedimos un poco para llenar nuestra bolsa -replicó el segundo caminante.
-Os he dicho que no. Continuad vuestro viaje -contestó de nuevo el campesino.

El segundo de los viajeros era una persona robusta y visiblemente enfadado insistió de nuevo al campesino:
-Danos un poco de tu trigo y no te molestaremos más. -Por su parte, el campesino era una persona avara a la par que cobarde, por eso esta vez le dijo al caminante:
-Todo lo que ves aquí no es más que un montón de rocas y arena, son los rayos de sol que inciden en este monte los que engañan vuestros ojos y por eso pensáis que es trigo.
-¿Estas seguro que esto que vemos no es trigo? -le dijo el caminante mientras ayudaba a su compañero a incorporarse.
-Así es. No puedo hacer nada por vosotros -contestó por última vez el campesino. Poco a poco, una espesa niebla cubrió a los dos caminantes a la vez que éstos se alejaban.
-Si esta montaña está formada por rocas... Que así sea. -dijo el caminante en voz baja.

La niebla se retiró de repente tras un gran estruendo que pareció ser un trueno que acompaña a un rayo que ha caído muy cerca. Los dos viajeros habían desaparecido y al darse la vuelta el campesino, pudo contemplar como su montón de trigo, se había convertido en una montaña rocosa para siempre: El Montón de Trigo.

El Montón de Trigo
De esta manera y con algunos detalles introducido por mi parte, me gusta a mí contar este cuento. Si bien es cierto que existen muchas versiones diferentes sobre la Leyenda del Montón de Trigo, todas las que he leído tienen un denominador común: el origen de la montaña y la moraleja sobre la avaricia.

La Ruta.

La forma más común de alcanzar el Montón de Trigo es partir de un camino que desde el Alto de la Fuenfría pasa junto a la cima de Cerro Minguete y desde éste realiza una "V" en descenso y ascenso hasta la cota final.

La ruta que aquí os presentó la grabé hace unos años y es un poco diferente... Empezamos en las Dehesas de Cercedilla y empezando por el Camino Viejo de Segovia, subiremos por un pronunciado camino hasta el Collado de Marichiva. Desde este punto, continuaremos ascendiendo pasando junto a la Peña Bercial hasta alcanzar el Cerro Minguete. Desde aquí, tomaremos un respiro para disfrutar de las fantásticas vistas que tenemos al sur (Valle de la Fuenfría) y al norte (silueta del Montón de Trigo).

Vistas del valle desde Cerro Minguete
Desde Cerro Minguete es fácil ver la senda que nos lleva directos hasta la cima del Montón de Trigo. Hay que tener en cuenta que como se puede contemplar de forma evidente, es una montaña muy rocosa cerca de la cumbre y por tanto no es un ascenso ni un descenso especialmente cómodo, por lo que debemos cuidar un poco la técnica de nuestros pasos...

Un día cualquiera en la cima del Montón de Trigo
Para el camino de regreso tenemos múltiples opciones, en este caso yo elegí la más larga para pasar por el Mirador de los Poetas y porque las rodillas ya habían sufrido suficiente... Por tanto volvimos a las Dehesas de Cercedilla por la Carretera de la República. Una opción mucho más corta podría ser tomar La Calzada Borbónica desde el Alto de la Fuenfría, el Camino Viejo de Segovia, el Camino Schmid o el del Arroyo de la Navazuela que pasa por la Ducha de los Alemanes... Las opciones son casi infinitas en una telaraña de sendas como es el Valle de la Fuenfría.




Más Imágenes.

Bruce alineado con el Montón de Trigo
Montón de Trigo desde la Calzada Romana
Otro día desde Cerro Minguete
En la cima