Reikiavik, Hvalfjördur, Glymur y Hraunfossar

Día 1: Empezando fuerte en la subida a Glymur.

ITINERARIO
· Paseo por Reikiavik y compra en supermercado.
· Recorrer en coche el fiordo de Hvalfjördur por su parte sur realizando paradas en diferentes miradores.
· Trek a la cascada Glymur.
· Cascadas de Hraunfossar y Barnafoss.

Vistas durante la subida a la cascada de Glymur
A TENER EN CUENTA

Reikiavik. 
Esta ciudad de unos 120000 habitantes es la capital más septentrional del mundo. Es el único sitio de Islandia en el que nos sentiremos en una auténtica urbe y aún así, tiene la apariencia de un pueblo pesquero grande.

Zona del lago junto al ayuntamiento de Reikiavik.
Para visitar Reikiavik, decidí aparcar el coche en un parking gratuito al lado de la catedral (Hallgrimskirkja). En frente de la entrada se encuentra la estatua de Leifur Eiríksson, considerado por los islandeses como el auténtico primer descubridor de Ámerica. Después de ver el curioso edificio por fuera y visitar su austero interior, continuamos por la calle Skólavörðustígur donde podemos encontrar varias tiendas de souvenirs y restaurantes. Al final de esta calle, giramos a la izquierda hasta llegar al lago Tjörnin, donde está el ayuntamiento y algunas casas típicas islandesas. Esta zona del lago fue la imagen que más me gustó de la ciudad. Finalmente, volvimos callejeando hasta el coche para terminar nuestro paseo de un par de horas por la ciudad.

Glymur. 
Glymur es la segunda cascada más alta de Islandia. Una típica caída de agua en forma de cola de caballo y situada al este del fiordo de Hvalfjördur.

Para llegar hasta la cascada hay que hacer una ruta de senderismo de unos 6 km (ida y vuelta) y 3 horas de duración. Una vez dejamos el coche en la zona habilitada para ello, es fácil seguir la ruta y tomar el camino de forma natural hacia nuestra derecha. El primer hito es un tronco a modo de puente que nos permite cruzar el río. Pasar por el tronco no es difícil, pues existe una tira para agarrarnos con las manos. A partir de este punto subiremos algunas fuertes cuestas ayudados en algunos tramos por cuerdas puestas para hacer más segura la ascensión. Seguiremos por la parte alta del cañón que forma el río y que llevaremos a nuestra izquierda.

Cruzando el tronco en la ruta a Glymur.
Después de unos 2 km desde el aparcamiento empezaremos a ver la cascada de Glumur y 1 km más adelante llegaremos hasta la parte alta. Una vez aquí podemos regresar por el mismo camino o cruzar el río para volver por la otra vereda del mismo. Os aconsejo llevar unas sandalias y una pequeña toalla para cruzar mejor al otro lado.

En este enlace tenéis el track de la ruta que grabé con el GPS: Nuestro track en Wikiloc de Glymur.

Hraunfossar y Barnafoss.
Islandia es el país del agua. Tanto es así que prácticamente todos los días veremos alguna cascada diferente a lo largo de la isla o al menos múltiples saltos de agua desde la carretera que nada tienen que envidiar a cascadas que estarían perfectamente catalogadas en otros países. El hecho de ver tantos monumentos naturales de este tipo en este viaje, nos hará buscar poco a poco los diferentes matices entre las cascadas islandesas.

Cascadas de Hraunfossar.
El paseo por los miradores de Hraunfossar y Barnafoss es bastante agradable. Hraunfossar no es una cascada espectacular, es bastante baja de hecho, sin embargo es a su vez muy alargada y bella. Barnafoss se sitúa antes que ésta y es un salto de agua diferente formado por rápidos que golpean con fuerza al caer. Sobre esta cascada pesa además la leyenda de dos niños que desaparecieron en ella.

EXPERIENCIA Y VALORACIÓN
Anoche dormimos poco en Copenhague antes de partir a Islandia. Tuvimos una mala experiencia con el vuelo desde Madrid que debía durar 3 horas y se convirtió en 7...Mejor lo contaré en otra ocasión, porque afortunadamente esta mañana todo ha ido bien con el vuelo de Copenhague a Keflavik y a las 9 estábamos puntualmente recogiendo nuestras mochilas ya dispuestos para conocer este fantástico país.

Lo primero ha sido recoger nuestro coche. Teníamos alquilado para las 10 un Dacia Duster con Blue Car Rental. La oficina está fuera del aeropuerto. Hemos caminado un poco, y a eso de las 9.30 ya nos habían dado nuestro coche. Empieza a cambiar nuestra suerte, en lugar de un Dacia Duster, nos han dado por el mismo precio un Kia Sportage automático.

Vamos muy bien de tiempo, así que decidimos hacer parada en Reikiavik para dar un paseo en lugar de dejarlo para el último día de viaje. En un país tan espectacular desde el punto de vista natural, me había llegado a plantear no gastar nada de tiempo en la ciudad, pero al menos merece la pena dar una vuelta y apagar la curiosidad de conocer donde viven casi la mitad de los islandeses.

A las afueras de Reikiavik hemos parado en un supermercado Kronan y una vez cargado los víveres, hemos puesto rumbo a Glymur. La ruta junto a Hvalfjördur nos empieza a presentar los paisajes que nos vamos a encontrar en Islandia y a los que es fácil acostumbrarse. Lo mejor del día ha sido la ruta a Glymur, las vistas del fiordo al fondo son realmente geniales, me recordaban a la rutilla que hicimos en Escocia al Old Man Of Storr.

Antes de terminar el día, las cascadas que hemos visitado nos han dejado un poco fríos, merece la pena acercarse a verlas y son bonitas, pero creo que el cansancio acumulado del viaje y la seguridad de que veremos cascadas mucho más espectaculares, nos hacen pensar en ir ya a la granja donde descansaremos esta noche. Antes de acostarnos hemos visto un atardecer brutal casi a las 23.00 de la noche y está claro que no va a ser el último que veamos así de colorido.

MAPA DE RUTA



MÁS IMÁGENES

Catedral de Reikiavik

Cascada de Glymur vista desde arriba.