Bicicleta a las afueras de Siem Reap: Butterfly Tour

Despedida de Camboya con una excursión bastante completa.



A TENER EN CUENTA:
Hemos creado una entrada para esta excursión corta porque fue una grata sorpresa durante nuestro viaje. Teníamos una mañana libre antes de cambiar de destino y entre los panfletos de publicidad que había en nuestro hotel encontramos una oferta (de unos 12$) para hacer la excursión "Off the beaten track" de la agencia Butterfly Tour.

La excursión se hace en bicicleta por los paisajes de los alrededores de Siem Reap. Los guías (en inglés) son jóvenes universitarios y te dan la opción de hacer la excursión por la mañana o por la tarde. La duración total es de unas 3-4 horas y te pueden mandar un tuk-tuk al hotel para recogerte y llevarte al lugar donde comienza el tour.

Durante la excursión se pasa por zonas rurales donde se cultiva el arroz, por casas de artesanos que elaboran diferentes productos para exportación, por un mercado local y una aldea donde se produce licor de arroz (un chupito de licor de arroz despierta a cualquiera). En cada parada el guía te va explicando los detalles más interesantes de la fabricación artesanal, las comidas exóticas (que también te dan a probar) o el cultivo del arroz.

Web de la agencia.

VALORACIÓN:
Dentro del caos turístico de la ciudad de Siem Reap recomendamos esta opción bastante auténtica que en nuestra corta estancia en Camboya nos permitió llevarnos una perspectiva diferente más allá de los templos. Nos temíamos que podría ser el típico tour donde te intentan vender de todo en cada parada, pero no fue así para nada, todo lo contrario, daba la sensación que los sitios que visitábamos eran casas de familiares del guía, lo que lo hace bastante más real y en ningún momento nos preguntaron si queríamos comprar algo.

MÁS IMÁGENES:

Arrozales
Mercado local

NUESTRA EXPERIENCIA:

Pues aquí estamos, de aeropuerto en aeropuerto (Siem Reap - Kuala Lumpur - Kuching) con 6h por delante entre vuelos y escalas (ahora entenderéis como es que tenemos tiempo para actualizar el blog jajajaja).

Hoy el día ha empezado con una casualidad de las buenas. Para la última mañana en Siem Reap no teníamos nada planeado, al principio pensabamos visitar más templos pero ya nos salen por las orejas así que buscando buscando hemos dado con la empresa Butterfly Tour, creada por dos universitarios con visión empresarial (contratan a alumnos que van a trabajar en el sector turistico para que perfeccionen su ingles mientras trabajan). El tour, de unas 3h y media, en bici (que para eso me hice una experta en San Francisco) nos ha llevado a conocer las afueras. Hemos visitado los campos de arroz (y nos ha explicado como los trabajan), la casa de una señora que hace cestería con ratán (¡qué manos! toda una artista), un mercado local (nos hemos puesto morados a frutas y dulces típicos de aquí, mi nueva fruta favorita es dragon fruit) y por último... ¡nos hemos hecho una happy hour a las diez de la mañana! Hemos visitado una fábrica familiar de licor de arroz. Me ha dejado muerta el chupitazo que nos han dado... nada que envidiar al orujo de hierbas.

Y lo mejor del día ha sido que hemos encontrado la manera de hacernos ricos, poder dejar de trabajar y dedicarnos a viajar por el mundo... ¡la recogida de castañas turística! Me explico... buscando tour para hoy vimos que una agencia se estaba forrando a costa de llevar a guiris a trabajar en los campos de arroz... pagan por hacer siembra, trasplante, recogida... ¡lo que toque! y hemos pensado... ¡hay que universalizar la recogida de castañas en el pueblo del abuelo de Sergio! Él nos alquila el castaño y del resto nos encargamos nosotros jajajaja nos ha dado un ataque de risa en el avión que han debido pensar que estábamos borrachos jajajaja.

Y eso ha sido todo por hoy. El hotel de Kuching una chulada y muy bien situado. Mañana a las 8.00 nos recogen para una nueva aventura.

¡Se me olvidaba! La despedida en el hotel de Siem Reap ha sido tremenda... toooodos los trabajadores (4 en ese momento) han salido a despedirse cuando nos montabamos en el tuktuk, todos colocaditos en fila y haciendo reverencias. Nos ha dado mucha pena marcharnos, han sido encantadores. 

Nos hemos ido con la sensación de que habíamos visitado la ciudad justo unos segundos antes de que el turismo la deborara... no os imagináis la cantidad de hoteles que están construyendo.

Y de camino al aeropuerto... como es habitual en nosotros... percance con el tuktuk (como en el Amazonas jajajaja) hemos pinchado a 500m. Lo nuestro no es el traslado exótico, está claro :(