Perú, llegada.

Día 0. Llegada jajaja...

NUESTRO DÍA.
Antes de empezar el viaje estuve pensando mucho en el tipo de equipaje ideal para traernos. Mochila de 20 litros, de 30, de 40, 50 o 60...ya que mi contracturada espalda lo iba a sufrir. Decidimos finalmente traer una mochila de mano de 20 litros y otra de 50, que nos serviría de maleta y para hacer el Camino Inca.
No sé para que nos complicamos tanto si viajabamos con Iberia, ellos han decidido por mi, que puedo hacer todo el viaje con una mochila de mano. Después de una hora esperando a que saliera el equipaje va a ser que el mío no salió. Y si vas a seguir de ruta pues te jodes porque no la podemos mandar a cualquier sitio...de poco te sirve discutir, sólo sé que habré volado 50 veces y sólo Iberia nos ha perdido la maleta, la volveré a ver este viaje? Lo dudo bastante. El único consuelo es que preveiendo su ineptitud tengo la mochila de mano llena de lo importante y con ropa para dos o tres días.
Luego por supuesto en la aduana dan luz verde a toda la fila de delante, menos a mi. Venga a revisarme el equipaje... ¿Pero no ves que me lo han perdido?
Cogemos un taxi, venga que llegamos a coger el bus de las 8.30 directo a Ica! Bien llegamos! No hay plazas! Jajaja, si estuviera en México pediría una botella de tequila, aquí pediré una de Pisco, nombre de una bebida local y de un pueblo con cierta mala fama donde pararemos más adelante ya que acabamos de coger otro bus que por parar debe parar hasta en Madrid, con suerte podría pasarme a por mi mochila perdida.
En fin, peor no creo que vaya, espero. Me desquitaré en las dunas que no me van a estropear el viaje!
Sergio