Nazca. Las líneas, los acueductos y el planetario María Reiche.

Día 2. Descubriendo la cultura Nasca.


Figura del colibrí en las Líneas de Nasca
A TENER EN CUENTA.

Mapa con las figuras que recorre la avioneta en Nasca
Las líneas de Nazca (Nasca sería más correcto aunque se conoce tradicionalmente como Nazca), son unos geoglifos y líneas geométricas situadas en el desierto que han dado y siguen dando lugar a un montón de ideas diferentes sobre su creación hace unos 2000 años. Las condiciones del terreno han facilitado que las figuras se puedan seguir viendo hoy en día, pero por desgracia y a pesar de que en 1994 fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, en los últimos años han sufrido daños por la acción del hombre.


Montar en avioneta para ver las líneas es una gran experiencia. Te costará entre 80 y 100 dólares más las tasas del aeródromo que creo que eran unos 25 soles. Hace años hubo algunos accidentes con lo que han regulado más la actividad.

Yo reservé con Aeroparacas porque me pareció de las compañías más serias. Nos montaron en un aeroplano de 6 plazas (2 parejas, el piloto y el copiloto), todos con ventanilla. Si no llevas reserva, Aeroparacas está en la misma calle que la terminal de autobuses Cruz del Sur en Nasca, según se sale a unos 100 metros a la izquierda. Intentad estar pronto en el aeropuerto porque tendréis más opciones de volar si cambia el clima y por ejemplo solo se pudiera volar por la mañana.

Nuestra avioneta
Hay alguna excursión más para hacer en Nasca. No son nada del otro mundo, pero son entretenidas para hacer tiempo si como nosotros, reservas un bus nocturno a Arequipa o reservas uno de vuelta a Lima. Nos pareció más interesante ir a los acueductos de Cantalloc (cultura Nasca) en lugar de ir al cementerio (otra excursión típica). También nos enseñaron unas líneas Nasca que se ven desde una colina, unos paredones Incas que están restaurando (y que probablemente terminen a lo largo de 2014-2015) y un curioso taller de cerámica, en el que no te sientes mal como ocurre cuando en este tipo de excursiones te llevan con todos los turistas para que compres recuerdos, sino que es bastante interesante porque emplean la técnica antigua.

Y si tenéis tiempo, no dejéis de ir al planetario Maria Reiche. Tienen varios pases en diferentes idiomas. Acercaros cuando anochezca a preguntar cuando es el pase en español y así por la noche os enseñarán in situ las constelaciones, después de una proyección audiovisual sobre las Líneas.

MÁS IMÁGENES.

Vistas desde la avioneta al comienzo del tour
La araña
Acueductos
NUESTRO DÍA.

Figura del astronauta
El viaje mejora por momentos aunque sigo sin mi mochila (perdida en el espacio aéreo)... Me acuerdo mucho de ella sobre todo por la noche, cuando cae el frío. Pero bueno, el viaje mejora, porque la suerte también. Al llegar al aeródromo de Nasca para sobrevolar las Líneas, nos comentan que por el viento no podríamos volar hoy (lo que significa nunca para nosotros)...tras una espera tensa, finalmente el aeroplano de 6 plazas, con dos amigos colombianos, el piloto y copiloto y nosotros a bordo comienza a surcar las misteriosas líneas. Durante el despegue me acuerdo de mi amigo Jose porque con lo "friki" que es de los aviones, le parecería una pasada. Según avanza la ruta y vamos descubriendo más líneas, nuestra curiosidad por la cultura Nasca va en aumento. Por desgracia para Vir, tras varios giros por derecha e izquierda su mareo también. Afortunadamente llega viva a tierra después de un aterrizaje sorprendentemente sencillo (parecía literalmente la conducción de un coche con alas).

De vuelta en la ciudad de Nasca y tras comer algo en un restaurante típico peruano, empezamos una nueva excursión previamente regateada. Nos enseñan los acueductos y más geoglifos de los Nasca. Lo mejor es que las explicaciones nos ayudan a comprender un poco mejor esta civilización. Después de un par de visitas más (paredones incas y un curioso taller de cerámica) regresamos de nuevo para dar una vuelta hasta que salga nuestro bus nocturno a Arequipa.

Figura del mono
Tras degustar unas papas a la huancaina, el paseo nos tenía preparado una grata sorpresa, ya que nos encontramos por casualidad con el planetario en honor a María Reiche, la famosa investigadora de las líneas de Nasca. Una fantástica forma de hacer tiempo. El planetario, rústico pero ideal para las explicaciones de las teorías sobre las Líneas. Pero sin duda lo mejor, el repaso final al aire libre del aspecto del cielo estrellado desde este hemisferio, incluyendo la visualización por telescopio de los anillos de Saturno.
Sergio.