La ruta del sol, de Cuzco a Puno

Día 12. La ruta del sol



A TENER EN CUENTA.


Excursión Ruta del Sol.

Aconsejo la empresa Wonder Perú para hacer esta excursión que te lleva de Cusco a Puno (o al revés) porque fueron muy profesionales. Como ya amplío más abajo en la sección "Nuestro Día", hacer este tour de día completo es una forma bastante relajada de hacer el trayecto entre estas dos ciudades y las diferentes paradas/visitas ayudan a que se lleve bastante bien.

Nos costó al cambio unos 38 euros/persona, con comida y entradas incluidas. Yo lo reservé en http://www.cuscobustickets.com/ donde aún siendo una agencia intermediaria, en ese momento me salió más económico. Aunque digan que os llevan los tickets al hotel... no lo harán, así que ir directamente a la agencia con la reserva media hora antes de salir y ya está. Por eso, mejor si podéis reservar con Wonder Perú directamente. Al llegar a Puno, un taxi al centro desde la estación de Bus serán unos 5 soles.

En la siguiente imagen os mostramos las visitas que se realizan en el trayecto. Ninguna de las paradas es una atracción espectacular, pero todas tienen un punto diferente que explicadas por el guía, se hacen bastante interesantes.

Ruta Puno - Cusco, Cusco - Puno de Wonder Perú.
Por Wonder Perú en http://www.wonderperuexpedition.com
Puno.
Esta será nuestra base para la visita al Lago Titicaca. En cuanto a la ciudad en sí misma, básicamente merece la pena dar un paseo por la Plaza de Armas y la calle Lima (la calle comercial). En la calle Lima se pueden comer o cenar menús completos a muy buen precio (destacamos algunas pizzerías al horno de leña).

Plaza de Armas de Puno
NUESTRO DÍA.
Para ir de Cusco a Puno podíamos haber ido de nuevo en un bus nocturno, pero ya me parecía demasiado a estas alturas del viaje. La turística ruta del sol es la mejor opción. Reservé nuestro bus con Wonder Perú que sale a las 7.15 de la avenida 28 de julio en Cusco.
Llegamos a las 6.45 a la agencia donde nos invitan al desayuno que no pudimos tomarnos en el hotel. Como mi estómago no acaba de recuperarse y sigo comiendo normal, me dedico a probar todo tipo de mates (infusiones), incluyendo la muña que me comenta nuestro guía es muy buena para la digestión, además de para la altura.
Las pequeñas visitas durante el camino a Puno, no son nada del otro mundo, pero sí son bastante agradables. En general el viaje se hace muy ameno, que de otra forma sería muy pesado. Bus cómodo, azafata amable y guía super correcto y atento. Perfecto para pasar un día tranquilo de transición. Nada que ver con la desorganización y aglomeración del Valle Sagrado.
Nuestra primera parada es para ver la Iglesia de Andahuaylillas. Esta iglesia está construida sobre las ruinas de un antiguo templo inca que los españoles nos cargamos en la conquista. La llaman la capilla Sixtina de Perú por las pinturas que tiene, y si bien no tienen la calidad de Miguel Ángel, lo cierto es que es muy bonita. Destaca, que al igual que la Iglesia de Chinchero en el Valle Sagrado, las pinturas fueron hechas por los Incas obligados por los españoles. De este modo, la simbología es una mezcla católica e inca. Valga como ejemplo la representación de la Virgen como madre de todos los hombres y como la Pachamama o madre Tierra, al mismo tiempo.
La siguiente parada es en el recinto arqueológico de Raqchi. Queda poco de su esplendor original y destaca por ser el único templo que la cultura Inca dedicó a Wiracocha, el Dios creador de todo, que aparece con el Inca Pachacutec y parecía ser una tendencia a lo monoteísta dentro de la cultura precolombina. Toma ya de cuantas cosas me acuerdo! Raqchi destaca también por sus numerosas colcas, es decir, depósitos que usaban los incas para abastecerse durante los viajes. Ahora breve parada a comer en Sicuani con vistas a un pasto de alpacas.
Paramos 10 minutos en el paso de la Raya, frontera natural entre el valle del Cusco y el altiplano de los Andes a 4335 msnm. Vemos el nevado Chimboya con más de 5000 msnm. En él nace el río Vilcanota que sigue hacia el Valle Sagrado que dejamos atrás. También nace el río Pukara que sigue hacia el lago Titicaca. El paisaje nos recuerda al camino que hicimos a Chivay hace más de una semana. Estamos tan sobrados con la altura que vamos regalando caramelos de coca a algunos turistas con malestar.
Última parada antes de Puno en el museo del pueblo de Pukara. Los Pukara fueron una cultura diferente a los Incas, que poblaron los Andes hace más dos mil años. Eran parecidos a los mayas y existen símbolos que demuestran que hicieron sacrificios humanos. A las afueras del pueblo están las bases de lo que fue una pirámide Pukara.

Llegamos a Puno. La capital del folclore peruano. Justo de lo que siempre huimos en los viajes, pero en este caso navegar durante varias horas por el lago Titicaca nos vendrá bien para relajarnos y creemos que merecerá la pena pasar un par de días por aquí, antes de echar el resto en la selva.
Para cerrar el día damos un paseo por la plaza de Armas, viendo la bonita e iluminada catedral y cenamos de nuevo una fantástica pizza al horno de piedra en la calle Lima.

Sergio.