Excursión al Titicaca, día 1

Día 13. Navegando el lago Titicaca. Día uno.


A TENER EN CUENTA.

Contratar una excursión al Lago Titicaca.
Hay más excursiones en la zona, pero básicamente hay tres islas que son las que se suelen visitar: Los Uros, Amantí y Taquile. Las islas de Los Uros son las islas flotantes que construyen ellos mismos, que están muy preparadas para el turismo, pero no dejan de ser muy curiosas. Las otras dos son realmente bonitas y la gente te trata muy bien.

Como hice para ir al cañón del Colca, encargué al hotel que me buscara una agencia (y de paso el transporte al aeropuerto y se quedaran con nuestras cosas el tiempo que ibamos a estar en las islas) ya que, había oido que no era mucho más barato reservar directamente en el puerto. El precio eran 110 soles que teniendo en cuenta que incluía la visita a las islas en el barco, pasar la noche en la casa de una familia de la isla de Amantaní, dos almuerzos, la cena y el desayuno...está bastante bien.

Si podéis, merece la pena hacer la excursión completa de dos días/una noche. Aunque parece que está muy preparado para el turismo, la experiencia es bastante relajante y puedes pasear bastante por las islas y conocer como ellos viven. Al fin y al cabo, al estar regulado, las familias solo pueden hospedar 8 personas al mes, se van turnando, con lo que su principal activo sigue siendo la agricultura y la artesanía. Hay gente que nos contaba que la familia con la que le había tocado hospedarse no hablaba mucho o no les habían dado mucha cantidad de comer, pero en general la gente estaba bastante contenta.

Nuestro alojamiento en la isla de Amantaní

El único pero es que las familias de las islas de Amantí que nos hospedaron no se llevan la cantidad que les debería corresponder por nuestra estancia, sino que se lo llevan las agencias. Normalmente en las familias suelen tejer ropa artesanal y yo le compré unos guantes a la "Mamá" que nos acogió, ya que al menos ese dinero sé que se lo queda directamente ella.

Primer día de excursión al Lago Titicaca.
Como decimos en el apartado anterior, si tenéis tiempo, es mejor que contratéis la excursión de dos días al Lago Titicaca. Si solo tenéis un día, intentad que vuestra excursión por el lago incluya también la isla de Taquile, además de las islas de los Uros.

El primer día de la excursión de 2D/1N empieza tomando el barco en el puerto de Puno. Primero visitamos las islas de los Uros, donde nos contarán como fabrican estas islas flotantes. Después continuaremos a la isla de Amantaní, donde nos vendrán a recibir las familias en cuya casa pasaremos la noche.

En Amantaní, tendremos tiempo para dar un paseo y disfrutar de la puesta de sol. La poca luz artificial de la isla, nos permitirá contemplar un fantástico cielo estrellado.

MÁS IMÁGENES.



NUESTRO DÍA.
El día comienza a las 8.00 de la mañana en el puerto. Nos está esperando nuestro barco, Nicool, y partimos hacia las islas de los Uros, unas islas bien curiosas porque son artificiales y flotantes. Están hechas con totora, una especie de junco de la zona que vale para todo, construcción, alimentación, decoración,... todo lo que se os pueda pasar por la cabeza.

Después de contarnos la historia de este curioso pueblo flotante y de su forma de ganarse la vida nos invitan a dar un paseo en unas barcazas también hechas de totora, nos sorprende lo poco profundo que es el lago en esa zona, apenas dos metros y medio.
Y de allí a la isla Amantaní donde vamos a pasar la noche en una de las casas del pueblo. Al principio nos dicen que dormimos los dos solos pero terminamos en casa de la mama Rosa con tres chicos de Cuenca, Ecuador (Pablo, Eli y Diana), y la verdad es que lo pasamos realmente bien. Dejamos las cosas en nuestra habitación y a degustar comida de la isla. Son principalmente vegetarianos y nos hacen descubrir cosas tan ricas como la oca (un tubérculo con forma de minizanahoria pero con sabor a patata).
Después de un rato de charla comienza la tarde. Volvemos a las andadas y vamos a ver el atardecer en lo alto de la isla al lado de un templo a unos 4200msnm, el de la Pachamama, desde el que podemos ver a lo lejos el de la Pachatata. Pedimos nuestro deseo andando a su alrededor al contrario de las agujas del reloj y a disfrutar de las vistas. Es un suma y sigue de lugares auténticos y bonitos.
Tras la puesta de sol comenzamos el descenso y sobrevivimos gracias a unos frontales que nos ha dejado la familia.
Cuando llegamos a la plaza del pueblo buscamos a Rosa para que nos guíe hasta la casa pero no hay ni rastro de ella así que matamos el tiempo con unos pinchos morunos de alpaca. Al rato aparece José, uno de los niños de la casa, sin luz ni nada, para llevarnos de vuelta. Ha venido andando desde la casa durante 30min por mitad del campo.

Cuando llegamos nos esperan la cena y la oportunidad de volver al pueblo a una fiesta pero la opción de la fiesta típica no nos llama demasiado la atención, estamos muy cansados y hace bastante frío como para volver a la plaza así que lo cambiamos por un rato disfrutando del cielo. Menuda cantidad de estrellas!
Y poco más, la cama nos espera, y aunque July (3 años), la benjamina de la familia, no me ha prestado su osito para dormir en cuanto pongo la oreja en la almohada caigo rendida, ni el frío, ni el peso de las tres mantas, ni la minicama consiguen mantenerme despierta.
Vir