Amazonas peruano, día 1

 Día 15. Iquitos, misión imposible.

A TENER EN CUENTA.
Recordad que en el artículo "Visitar la Selva peruana", tenéis información práctica para organizar vuestra visita. Como decimos en ese post, en este caso lo complicado fue la búsqueda previa del sitio donde queríamos pasar nuestros días por el Amazonas peruano y poder concordar los horarios de los vuelos con el transporte, pues ibamos a estar a 130 km de la ciudad de Iquitos.

Una vez elegimos Muyuna Lodge, poco más nos tocó pensar, simplemente disfrutar del entorno y de las actividades. En este primer día, nuestro vuelo debía llegar a primera hora a Iquitos, pero debido a un imprevisto, llegamos tarde. A pesar del retraso, la gente del Muyuna nos estaba esperando y nos trasladó en motocarro a las oficinas para hacer el check-in y de ahí al puerto.
 
 
Lo más destacado de este día fueron las 3 horas aproximadamente de navegación en barca rápida por el Amazonas. Una vez llegamos al Muyuna y después de quedarnos flipados con las cabañas y el entorno, ya al atardecer, pudimos dar un paseo en un barquito y ver algún oso perezoso y varias aves. Para terminar el día, realizamos un safari nocturno para ver más animales, bajo el ensordecedor y a la vez relajante sonido de la selva.

MÁS IMÁGENES.



NUESTRO DÍA.
Las cuatro de la mañana, uno de estos días no me acuesto porque no me cunde nada la noche. Después de nuestro periplo por moteles de mala muerte y terminar durmiendo donde el taxista decidió nos preparamos para volar a Iquitos a las 6.20. Bajamos a recepción y un ser debajo de un burruño de mantas nos dice que dejemos las llaves en el mostrador. Le hacemos caso y salimos a la calle esperando que nuestro taxista de ayer nos esté esperando pero no se le ve por ningún lado.
Un espontáneo del hotel nos dice que él nos lleva, cuando le pregunto que por cuanto me dice que 20. Aceptamos y camino al aeropuerto. Por fin llegamos, nos bajamos y cuando sacamos el billete de 20 soles nos dice que no, que son 20 dólares, nos negamos y nos amenaza con chivarse al hotel. Menudo miedito! Porque estábamos muy dormidos si no le decimos que mejor a la embajada. En fin, cosas de Lima por lo que nos han ido contando nuestros nuevos amigos a lo largo del viaje. Menos mal que vamos a estar el tiempo justo porque parece que no nos quieren allí.
En el aeropuerto hacemos los trámites sin problemas y antes de darnos cuenta despegamos, nos dan un pequeño desayuno y echamos una cabezadita porque el día va a ser largo. La selva nos espera!
Cuando estamos a punto de iniciar el descenso hacia Iquitos el piloto nos avisa de un incidente con una avioneta privada en la pista de aterrizaje lo que significa que el aeropuerto está cerrado. Nos desvían a Pucallpa, a media hora larga de nuestro destino. Pero que pasa últimamente! Si no llegamos a las 9.30 al puerto el barco se va sin nosotros y parece que no vamos a llegar.
Aterrizamos en el nuevo aeropuerto y no tienen muy claro si dejarnos bajar a estirar las piernas o no. Consultan y parece que la parada técnica va a ser larga asi que bajamos, pero en 5 min cambian de opinión y otra vez arriba. Al rato despegamos y antes de darnos cuenta hemos llegado a nuestro destino, con dos horas de retraso.
Al llegar a la terminal no sabemos muy bien que esperar pero rápidamente vemos a una persona de la agencia que nos dice que no hemos perdido el día, la pareja con la que vamos a pasar los 4 días selváticos nos está esperando. Menos mal! Nos trasladan rápido a la agencia para terminar el papeleo y recoger las botas de agua antiserpientes y corriendo al puerto.
Allí conocemos a Nuria y Jaime, con los que compartiremos nuestras aventuras, y partimos hacia el lodge, 3 horas navegando por el Amazonas! Toda una experiencia.
A 140km de la civilización llegamos a nuestro destino, nos dan de comer (volvemos a las andadas, madre mía que rico está todo, voy a recuperar los poco que perdí en el camino inca) y nos enseñan nuestras cabañas.
Cuando volvemos al salón para la primera excursión en barca los cuatro estamos alucinados. Es el mejor alojamiento selvático del mundo. Qué cama! Que vistas! Que baño! Mejor que un hotel de cinco estrellas.
En el primer paseito intuimos la de cosas que nos esperan los próximos días! Vemos un montón de animalillos diferentes: parejas de loros, un oso perezoso, varios tipos de rapaces, garzas, distintas especies de martín pescador,... y parece que vamos a conocer mucho más.
Por la noche tampoco paramos, salimos en canoa a descubrir los sonidos de la selva y conocemos tres tipos de ranitas, luciérnagas, murciélagos,... y Albino, nuestro guía, coge una serpiente de agua con una facilidad que resulta increíble!
Vir